Fran Rivera, Bescansa y la empatía en las redes sociales

Bescansa y Fran Rivera
Ríete tú de Batman vs Superman

En mi artículo anterior ya hablaba sobre como twitter y en general las redes sociales están en cierta manera fomentando que sus usuarios se vuelvan acríticos sobre las situaciones que ven a diario, dejándose arrastrar por la opinión de la mayoría, pero una de las cosas que no discutí es, ¿que influye para que se constituyan esas mayorías acríticas? ¿que hace que empiece a formarse la bola, por así decirlo? Voy a abordar con ejemplos recientes una de las que creo que son las principales causas en esta sociedad, el exceso de empatía.

Bescansa vs Fran Rivera

Ha ocurrido la casualidad de que los hechos recientes nos hayan dado unas noticias que sirven de perfecto ejemplo de como las mayorías en redes sociales se forman a favor o en contra de los hechos según sienten empatía o no hacia la situación que observan: el caso de Carolina Bescansa trayendo su bebé al Congreso por un lado, y el más reciente, de Fran Rivera  toreando una vaquilla con su bebé en brazos.

Caso Bescansa

Bescansa, mamá empatía
Que madre no se identificaría con ella

Con la polémica de Bescansa, aunque no ha sido falta de críticas, la mayoría en las redes se ha posicionado a su favor, ya que se ha tratado la situación como una cercana a los usuarios, como algo que puede pasarte a ti, el tener que llevar a su bebé al trabajo. Poco importa que existieran soluciones alternativas en su caso como la guardería del Congreso o una niñera privada que le acompañaba fuera, tampoco importa esa instrumentalización del acto para fin político. Podemos decir que esa acción se ha transmitido de forma que genere empatía, superando toda valoración critica (ya sea positiva o negativa) porque nos identificamos con la situación.

Caso Fran Rivera

Fran Rivera, papá polémica
Corren malos tiempos para los taurinos

Por el contrario con la polémica de Fran Rivera, aunque ha generado cierto apoyo entre sus compañeros de profesión, las redes y en concreto Twitter han sido tajantes, consiguiendo una inmensa ola de rechazo hacia su forma de actuar. Pero mirando el contenido de las diversas respuestas vemos que poco tiene que ver con la foto los comentarios negativos sino con el rechazo a la tauromaquía en la actualidad, es decir, los usuarios no van a tener empatía con una persona que representa una profesión con la que sienten prejuicios previos, aunque sea una situación que implica un riesgo mínimo para el bebé dado el grado profesionalidad del torero y escaso tamaño del animal.

Su influencia en las redes sociales

¿Cómo influyen entonces estos dos casos en los usuarios de redes sociales? Pues lo hace, volviendo lo que decía en mi artículo anterior citado al principio haciendo que los usuarios, en general ansiosos de sentirse parte del grupo y aceptados abracen la postura mayoritaria. Aunque el usuario tenga reservas o le de igual el tema, o incluso estando en contra, el miedo al rechazo de sus congéneres digitales hará que se posicionen con ellos, o incluso que hagan burla de los que osen defender otra postura, retroalimentando esa masa acrítica.

Conclusiones

Como punto final quiero transmitir dos ideas/consejos sobre este tema:

  • El primero para compañeros creadores de contenidos y especialmente los que llevan campañas en medios sociales, siempre fomentad la empatía con el producto/idea que pensais transmitir. Aunque el que sea bueno ayuda, como se ha visto aquí lo que de verdad influye mayoritariamente no es el pensamiento crítico racional, sino que vuestro target se identifique con ello/sienta que es bueno.
  • El segundo para el resto de usuarios de redes sociales. Es vuestra responsabilidad saber sobreponeros a la perspectiva sentimental e intentar ser críticos pero a la vez respetuosos con otras posturas. Esto no quiere decir que os convirtáis en Mr. Spock, sino que no os dejéis llevar por las mayorías y evitéis caer en que los que piensan distinto deben siempre estar equivocados o no merecen vuestro respeto.
Empatía sí, pero con crítica
Aceptó sus sentimientos, pero no dejó de guiarse por la lógica y la razón.

Mención especial final a Miguel Ángel Quintana Paz por darme bastante persepectiva sobre la empatía y tráves de la historia y lo mucho (demasiado) que influye en el pensamiento actual.

 

¿Es Twitter un vertedero?

Como mucho ya habrán leído, a raíz de la polémica cabalgata de Reyes Magos de Madrid, la señora Cayetana Álvarez de Toledo publicó un artículo en El Mundo en el que entre otras cosas decía que “Twitter es un vertedero, la tumba de la inteligencia”.

¿Pero es cierto que Twitter se haya convertido en eso? Nadie puede negar que Twitter es una gran herramienta tanto como para acceder a información rápidamente como para uso promocional de productos y marcas, pero es fundamentalmente una herramienta para uso social donde la mayoría de los usuarios muestran lo que hacen, lo que les pasa, y sobretodo, lo que piensan. Y aquí quizá es donde está el problema.

Twitter ha facilitado lo que sociológicamente se llama sociedad de masas, esto es, un conjunto de personas indiferenciado, en oposición a una sociedad elitista, ha hecho que los usuarios se sientan más fácilmente identificados con un grupo de personas con una determinada opinión. Como bien indica este artículo mencionando a Ortega y Gasset, “el alma del texto radica en desnudar la actual sociedad de masas, marcada por la bilis y las reacciones sentimentales y desmesuradas, incapaces de cualquier atisbo de crítica”.

No nos preocupa si tiene razón o no el artículo, o hacer una valoración crítica del mismo, lo importante es que la autora ha sido marcada como una persona de la “sociedad elitista”, y por tanto debe ser despreciada. Antiguamente cuando pasaba esto no iba más allá de la típica charla de bar, pero gracias a Twitter los usuarios pueden lanzar esa bilis de forma global, y ver como más personas piensan como ellos, retroalimentando ese odio indiscriminado y dando una sensación de ser mayoría, ante lo cual la necesidad de ser crítico desaparece. Ya no es necesario razonar la opinión, en Twitter ven esa mayoría que opina como ellos, y por tanto deben tener razón.

Así que en conclusión, quizá Twitter si se ha haya convertido en una especie de vertedero de odio digital, como puede pasar con los foros de discusión cuando no tienen moderadores, pero en el fondo no es más que un reflejo de la sociedad actual. Y como en la mayoría de cosas que implican a la sociedad, el cambio, con suerte a mejor, debe empezar por uno mismo.